“El asistencialismo nos da una solución a corto plazo pero no es nunca la solución del problema”

francesc

Hablamos con Francesc Mateu, director de Oxfam Intermon en Catalunya, sobre el último informe de OI ‘Gobernar para las élites’, pero también del balance que hace la ONG de su participación en el Foro de Davos, de la pobreza en España y del rol de las ONG y la ciudadanía ante esta situación.

Las 85 personas más ricas del planeta tienen la misma riqueza que las 3.570.000000 personas más pobres, y las 10 personas más ricas en Europa tienen una riqueza superior a la suma de todas las ayudas estatales a la crisis desde el 2008. España no se queda corta, el informe denuncia que la brecha salarial en nuestro país se ha disparado desde el inicio de la crisis y pronostica que, a este ritmo, dentro de 10 años el 20% de los españoles más ricos ganará 18 veces más que el 20% más pobre.

“Esta desigualdad extrema esta minando la democracia y esta secuestrando el beneficio mayoritario”, esto es lo que denuncia Oxfam Intermon en su último informe Gobernar para las élites. Secuestro democrático y desigualdad económica. Sin pelos en la lengua, la ONGexigió al Foro de Davos que legisle urgentemente para revertir la situación. El evento se celebró entre el 22 y el 25 de enero y acogió a los empresarios e intelectuales más influyentes y a los líderes políticos internacionales, para analizar los problemas más apremiantes que enfrenta el mundo.

Hemos entrevistado a Franscesc Mateu, director de Oxfam Intermon en Catalunya, para comentar con él el alcance que ha tenido el informe y otros hechos preocupantes vinculados con la desigualdad dentro y fuera de nuestro país.

>> ¿Cuáles son vuestras expectativas después de presentar las ‘bases de la fiscalidad del siglo XXI’ en Davos? ¿Habéis percibido algún gesto esperanzador en el Foro?
Los pasos habrá que darlos sí o sí, de lo contrario no hay salida, ahora bien, si la esperanza la tenemos a medio o corto plazo ya es más opinable. El Foro de Davos ya entendió el año pasado que tenía que dar pasos y desde Oxfam Intermon, pero sobre todo también desde muchas otras entidades, hace tiempo que trabajamos en esta dirección y lo seguiremos haciendo, es que de otra manera no podremos revertir la situación, no tendremos solución.

Por otra parte, creo que todavía es pronto para percibir algún gesto de los integrantes del Foro, lo que sí hemos visto es que, fruto del trabajo de todas estas organizaciones, el grito ha llegado fuerte a Davos. Y esto es el primer signo de esperanza. Con nuestro informe, y con muchas otras propuestas de entidades, el mensaje de que es necesario luchar contra la desigualdad se ha hecho oír.

>> Ha llegado fuerte a Davos y también a todos los rincones de España a través de los medios de comunicación…
Sí, ha sido un éxito que es fruto de muchos pequeños éxitos de muchas organizaciones. El informe ha sido oportuno en un momento oportuno pero no hay que olvidar todo el trabajo colectivo que hay detrás y que hace que en un momento determinado se consiga este tipo de impacto mediático.

>> Después de la presentación del informe, hemos visto reflexiones en algún medio del tipo “los más ricos del mundo no son ricos gracias a que haya millones de pobres”, ¿cómo lo ve?
Estas declaraciones la verdad es que no son una gran sorpresa. Hay gente que lleva años diciendo “ustedes ocúpense de los pobres y dejen en paz a los ricos” pero es que hemos descubierto que la riqueza del mundo es una y la lucha por la justicia pasa por repartirla y por visibilizar que si uno tiene de menos es consecuencia de que otro tiene de más. Evidentemente, porque un rico deje de serlo no solucionamos el problema. El problema es aquello que ha permitido a ese rico llegar a serlo tanto y esto es lo que queremos cambiar.

>> ¿Qué hemos hecho mal como sociedad en el Estado español para pasar, en sólo unos años, a ser el segundo país con más desigualdades de Europa?
Esta situación no viene del momento actual, sino de épocas anteriores. En los mejores años de la bonanza económica en el Estado español no se destinó lo suficiente en servicios sociales, había más volumen de inversión que en la actualidad porque el presupuesto era mayor pero no era proporcional a las necesidades; además no se trabajó estructuralmente para eliminar la desigualdad de fondo y evitar la pobreza. Ahora estamos pagando las consecuencias de la dejadez de ese momento, que ha provocado que seamos el segundo país de Europa dónde el crecimiento económico ha sido más desigual entre la ciudadanía, aunque no seamos el más pobre.

>> Hay quienes piensan que dar marcha atrás a las reformas ahora significaría más crisis y menos competitividad en nuestro país, ¿qué les diría?
Es un mensaje dominante con una premisa dominante “no tenemos otra solución”, pero como nosotros sabemos que sí hay otra solución debemos trabajar para ello. Entonces, si la premisa no es verdadera la consecuencia no puede serlo. En nuestro caso, en un país donde la evasión y la elusión fiscal superan con creces el volumen de lo recortado la premisa deja de ser universal, y por tanto la solución deja de ser universal y lógica. No sólo pasa en el Estado español, pero la situación aquí requiere un acuerdo internacional donde luchemos en todos los frentes contra esta fiscalidad desigual, los paraísos fiscales, los salarios indignos, etc. Pero también es cierto que localmente tenemos bastantes más opciones de las que se han puesto encima de la mesa para evitar llegar a la situación de crisis que tenemos actualmente.

>> Ante la situación que se está viviendo en España ya son algunas las ONGD que están empezando a trabajar aquí. ¿Cuál es la estrategia de Oxfam Intermon en este sentido? ¿Más incidencia o también atención directa?
Oxfam Intermon no hace atención directa en ninguna parte del mundo, sólo acción humanitaria, por tanto no tendría sentido que se hiciera aquí. A pesar de ello, pensamos que la situación de crisis y pobreza en casa supone una oportunidad inigualable para poder explicar lo que estamos haciendo fuera. Y especialmente, es una oportunidad inigualable para explicar que el asistencialismo nos da una solución a corto plazo pero no es nunca la solución del problema, esto es lo que hemos aprendido las ONGD a lo largo de muchos años trabajando en otros países, lejos de la ciudadanía de aquí. Es muy importante para Oxfam Intermon, pero también para cualquier otra ONGD que tenga experiencia y madurez, explicar que las estrategias de abordaje de la pobreza no pasan sólo por el asistencialismo, sino por atacar las causas que la generan.

>> Ante este panorama… ¿las ONG deberíais trabajar unidas para ser más fuertes y evitar duplicidades? ¿Y con los movimientos sociales?
Esta es la pregunta trampa –sonríe Francesc. Las ONG en muchas ocasiones ya han trabajado unidas, o como mínimo, han trabajado en el mismo bando. El problema no está en las duplicidades, aunque sean pocas siempre se puede ser más eficiente, sino en cómo revertimos la situación cuando la mayoría de la ciudadanía no está siendo consciente de qué puede actuar para cambiar las cosas.

Respecto a los movimientos sociales, tenemos que tender puentes pero sobre todo tenemos que ser conscientes y tener claro cómo podemos llegar a esa parte de la ciudadanía y convencerla que se debe generar un cambio. Trabajar unas contra otras no tiene sentido, se trata más bien trabajar de forma complementaria, para conseguir que esa parte de la población entienda que su actuación también es necesaria.

>> Entonces, como ciudadanía, ¿cuál debería ser nuestro rol ante esta situación?
Como ciudadanía la primera cosa que tenemos que hacer es mentalizarnos que la situación ha cambiado y que hay que arremangarse ya que las soluciones que hemos dado hasta ahora ya no sirven. Tenemos que hacer un poco más de esfuerzo y dedicar más tiempo a la lectura y la reflexión para poder llegar a una conclusión sobre cuál debe ser nuestro rol de ciudadano aquí. Habrá que estar más en la calle, también empezar a repensar nuestro tipo de consumo y en general reflexionar más sobre el impacto de nuestras acciones y actitudes en nuestro alrededor. La situación ha hecho que sintamos un poquito más de incomodidad y que tengamos que estar más pendientes del contexto que nos rodea.

>> Y las empresas, ¿deberían tomar cartas en el asunto? ¿Tiene esperanza?
Esperanza siempre tengo y, por supuesto, las empresas tienen que tomar cartas en el asunto. La situación de las pequeñas y medianas empresas es muy diferente a la de las grandes, pues muchas veces tienen dificultades para mantener ese rol social y en este sentido sólo les pedimos justicia social y salarios dignos. En cambio, las grandes multinacionales tienen que hacer un cambio importante. El otro día leía en un informe de Justícia i Pau que la mitad de las transacciones financieras de las grandes empresas pasa por los paraísos fiscales. Aquí tenemos un grave problema porque hay empresas que están sometiendo la población a chantaje y esto no podemos aceptarlo porque es la causa de la pobreza de muchísima gente.

¡Actúa!

Lee el informe Gobernar para las élites. Secuestro democrático y desigualdad económica. También puedes echar un vistazo a esta síntesis del mismo.

Comparte con nosotros y con Franscesc Mateu tus opiniones, puedes hacerlo a través de los comentarios de esta noticia o bien a través de Twitter en @Frmat y @Canalsolidario.

Lee más noticias en Canalsolidario.org sobre activismo y pobreza y pasa a la acción.

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En la imagen Franscesc Mateu (Foto cedida por Francesc Mateu)
Entrevista publicada en Canalsolidario.org

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