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Marc Serena: “Una agresión a una persona LGTB es una agresión a todos nosotros”

marcserenaEl periodista Marc Serena presenta ¡Esto no es africano! el 20 y 22 de mayo en Madrid, un libro que retrata la comunidad LGTB de 15 países africanos y que aparece tres años después de que Serena empezara su trabajo de campo en África.

Además, Serena es también autor de La vuelta de los 25,, fruto de un sueño que se convirtió en un libro publicado en papel y en digital y considerado uno de los mejores del año. El periodista entrevistó a 25 jóvenes durante un viaje que le llevó a dar la vuelta al mundo y a convivir con chicos y chicas de su misma edad, 25 años, de 25 países diferentes. ¡Hablamos con él!

>> En mayo presentas en Madrid tú último libro “¡Esto no es africano!”. Háblanos de por qué elegiste este tema y de la experiencia.
Me encanta leer sobre África, porque es un continente que me fascina y que tenemos muy cerca. Lo que pasa es que encuentro muchos libros que me ponen nervioso porque se centran más en el observador que en la realidad observada. Que cuentan más del propio viajero que del país viajado. Además, vi que casi no había nada sobre sexo y sexualidad que estuviera actualizado. Fue entonces que me llegó la idea de viajar de norte a sur del continente y preguntar. Así nació este viaje a través de historias de amor prohibido en quince países.

>> ¿Qué tiene que ver la colonización Europea con las leyes homófobas de muchos países africanos?
En África existen muchos traumas (para decirlo suavemente) de la colonización. Uno de ellos son sus leyes, que persiguen la sodomía con penas de prisión y de muerte. A veces no hacen ni mención a las mujeres, pero sufren la misma persecución o peor.

Lo que parece un accidente legislativo es en verdad una condena para muchas personas. Ser gay, lesbiana, bisexual, trans o intersexual es lo peor que te puede pasar en muchos países de África.

Ahora Uganda quiere implantar una nueva ley específica que perseguirá también a las ONG que quieran trabajar sobre la cuestión, en Kenya y Tanzania podrían aprobarse nuevas leyes aún más duras. La homofobia está en su momento más álgido y lo es también gracias al apoyo económico y logístico del islam de Arabia Saudí y de las iglesias que está expandiendo la extrema derecha de los Estados Unidos. Y de muchos silencios cómplices.

>> ¿En qué medida crees que tu libro puede contribuir a luchar contra las agresiones de los derechos humanos en África por razón de identidad sexual? ¿Y en el Estado español?
Me gustaría que se abriera un debate, que se hiciera visible esta persecución. Que entendamos que esta es una lucha que nos afecta. Como afirma el arzobisbo Desmond Tutu, una agresión a una persona es una agresión a todos nosotros. Ojalá pasara lo mismo que contra el apartheid de Sudáfrica, que no haga falta ser negro, y en este caso gay o lesbiana, para comprender que es una injusticia. Que esto sea una prioridad para las personas preocupadas para los derechos humanos. Aún hay muchas ONG que miran a otro lado.

>> ¿Los países europeos tienen en consideración la “condición LGTB” a la hora de acoger refugiados?
De las veces que hemos hablado de la inmigración, ¿cuántas veces hemos oído historias de personas que huyen de su país por su orientación sexual o identidad de género? Hay miles de casos así y en el libro cuento uno, el de un chico marroquí que escapa en patera por ser gay. En Canarias le rechazaron y ahora, a sus cincuenta años, sobrevive prostituyéndose en una ciudad mediana de Marruecos. En las leyes de asilo de nuestro país, este tipo de persecución está reconocida. Pero de la teoría a la práctica hay una distancia y pocas veces se aplica.

>> 25 años, 25 jóvenes, 25 países. Ahora puedes observar tu trabajo desde otra perspectiva, ¿crees que un Estado social que acompañe a los jóvenes es un elemento clave para garantizarles un futuro mejor? ¿Cómo vives los recortes en políticas de juventud que estamos viviendo?
Por supuesto, los jóvenes de nuestro país lo estamos teniendo más difícil de lo que nos pensábamos: hay que luchar por cosas que ya nos parecían superadas. Pero es así y nos tiene que activar. Creo que estamos capacitados para cambiar lo que queramos. Pero cada uno de nosotros tiene que hacer un pequeño gesto. Por lo menos.

Quien supongo que lo tiene más claro son la nueva generación de ciudadanos chinos, el país más poblado del mundo. En 25 años, sus jóvenes han experimentado el mismo nivel de cambios que nuestros abuelos durante toda su vida. Son más conscientes que nada que todo está en movimiento, que depende de nosotros de modelarlo de una manera u de otra. Y que, cada vez más, nuestras decisiones tienen el mundo como causa y efecto.

>> Al final, ¿con qué te quedas después de cada viaje y de cada libro?
Me quedo con la sensación que la mayoría del mundo es gente buena. Lo que pasa es que hay una minoría, y en África es así, que puede llegar a orquestar medios de comunicación, jueces, policía, iglesia, las escuelas y las familias con un objetivo común. En este caso a elevar a los homosexuales a la categoría de terroristas. No me lo invento. En Etiopía acaban de aprobar una ley que así lo atestigua.

>> ¿Cuál es tu fórmula para conseguir aquello que te propones? ¡Comparte, puedes ser la inspiración de muchos estudiantes de periodismo y de personas jóvenes en general!
Creo que en la vida todo es una cuestión de prioridades y sacrificio. En Camerún conocí a Alice Nkom, una abogada que, en el momento de jubilarse, decidió ayudar a las personas más necesitadas, a las que no tenían ni quien las defendiera en un juicio. Llegó a la conclusión que actualmente lo son los hombres en prisión por ser presuntamente gais.

En el libro cuento como su opción le está costando ser amenazada de vida ella y sus hijos, a pesar de ser heterosexual. Hay mucha gente que le dice que no entiende porque tanto sacrificio para respaldar a “una minoría”. Ella dice que es su prioridad y esta lucha encarna los valores en los que cree. En mi caso, conocer a gente valiente, y en este viaje a África encontré mucha, me inspira a seguir luchando.

¡Actúa!

Asiste a la presentación y comparte con nosotr@s tu opinión.

Más información:
>> www.editorialxplora.com/esto-no-es-africano.html

>> http://estonoesafricano.tumblr.com

>> www.edicionesb.com/catalogo/autor/marc-serena/788/libro/la-vuelta-de-los-25_1799.html

Lee más noticias en Canalsolidario.org sobreCultura y arte social e inspírate tu también para cambiar el mundo con la escritura 🙂

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En la imagen: Marc Serena durante su viaje por África (foto cedida).
Artículo publicado en Canalsolidario.org.

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El riesgo de extinción de los pueblos indígenas de Colombia: 3 claves para entender y actuar

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En la actualidad, 65 de los 102 pueblos indígenas de Colombia se encuentran en riesgo de extinción. De la mano del Observatorio por la Autonomía y los Derechos de los Pueblos Indígenas en Colombia (ADPI) analizamos cuáles son los factores que perpetúan esta realidad y te damos claves para actuar.

La Semana de la lucha por la Autonomía y los Derechos de los Pueblos Indígenas de Colombia ha tenido lugar en Barcelona del 24 al 28 de marzo de 2014 para dar espacio a las diferentes propuestas de lucha pacífica contra las amenazas para la cultura, los pueblos y la vida de las comunidades indígenas en el país andino.

En una de las sesiones, se ha presentado Sus armas no lograrán extinguir nuestra palabra. Informe de riesgos de extinción en 6 Pueblos Indígenas de Colombia del Observatorio por la Autonomía y los Derechos de los Pueblos Indígenas de Colombia (ADPI) y se ha escuchado el testimonio en primera persona de líderes y lideresas de estas seis comunidades Awá, Nasa, Misak, Yanacona, Totoroez y Embera Katíos.

Según la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC) al menos 65 de los 102 pueblos indígenas que hay en Colombia se enfrentan a la “extinción” cultural o física. La cifra es el resultado de las investigaciones de la ONIC, que incluye los pueblos indígenas con menos de 500 miembros, y los contabilizados por el Tribunal Constitucional Colombiano, por estar en grave riesgo de extinción por el conflicto armado.

El territorio para los pueblos indígenas es la fuente de vida, la madre tierra que se encuentra conectada con su cosmovisión del mundo. Es también el arraigo de su historia, cultura, ancestros, autonomía y libertad, por tanto, la lucha indígena debe entenderse en este contexto.

El informe del Observatorio ADPI habla de tres grandes riesgos de extinción de los pueblos indígenas de Colombia,relacionados entre sí, aunque no todos los pueblos están afectados por los tres. Destacamos aquí algunas de las implicaciones de estos riesgos, aunque no podamos resumir su complejidad, y te hacemos propuestas para pasar a la acción:

>> 1.- Conflicto armado
El conflicto armado colombiano se desarrolla desde la década de los sesenta. Los principales actores involucrados han sido el Estado colombiano, las guerrillas, los grupos paramilitares y los carteles de la droga. Ha pasado por varias etapas de recrudecimiento, en especial desde los años ochenta cuando algunos de los actores empezaron a financiarse con el narcotráfico.

Las comunidades indígenas han sufrido graves afectaciones a su vida, como masacres, torturas o reclutamientos forzados. También están sufriendo confinamiento territorial y desplazamiento forzado, son víctimas de minas antipersona, procesos dejudicialización de líderes y lideresas y se ven amenazados además por el narcotráfico alrededor del conflicto y por los afectos directos del Plan Nacional de Consolidación Territorial que ha supuesto la militarización de la población civil.

¿Qué puedes hacer tú?
¡Haz incidencia política! El proceso de La Habana es un momento histórico para trabajar por una paz negociada. Es necesario que no excluya a la sociedad civil, incluidas las comunidades indígenas, y que busque remediar las causas estructurales del conflicto. Recuerda que el próximo mes de mayo serán las elecciones presidenciales y que la presión internacional puede ser clave para encauzar el proceso, puedes contactar con Amnistía Internacional España, la Taula Catalana per la Pau i els Drets Humans a Colòmbia, o la Oficina Internacional de los Derechos Humanos Acción Colombia (OIDHACO) y encontrar tu modo de colaborar con la causa.

>> 2.- Megaproyectos de infraestructura extractivas y agroindustria
Los últimos tres gobiernos colombianos (2002-2014) han promovido la extracción de recursos naturales no renovables como mecanismo de crecimiento económico sin respetar el derecho a consulta previa de los pueblos indígenas. A día de hoy, a los grandes conglomerados económicos de ámbito nacional e internacional les interesa especialmente explotar las zonas habitadas por comunidades indígenas porque han sido conservadas por sus habitantes y ahora tienen un gran potencial extractivo por ser recursos naturales, minerales o de hidrocarburos.

También debe destacarse la proliferación del cultivo de agrocombustibles (con la consecuente tala de bosques) y de monocultivos como la caña de azúcar, la palma africana y el café, que están desplazando los pequeños cultivos que contribuían a garantizar la soberanía alimentaria de las comunidades indígenas.

¿Qué puedes hacer tú?
¡Infórmate! El Observatorio de Multinacionales en América Latina (OMAL) investiga y denuncia las consecuencias de la presencia de las multinacionales españolas en América Latina, con el fin de sensibilizar sobre ello a la población latinoamericana y del Estado español. ¡Apoya sus campañas de denuncia!

>> 3.- Amenazas culturales
Los pueblos indígenas de Colombia se encuentran asentados a lo largo de toda geografía del país, esto significa que las amenazas culturales pueden ser de diferente naturaleza. La monetarización de la vida cotidiana es una de las mayores perturbaciones para las comunidades que sufren desplazamiento forzado ya que en el mundo rural las formas de suplir las necesidades diarias están menos mediadas por el dinero.

ADPI también destaca la incorporación de materiales contaminantes en los territorios, como alimentos empacados, basuras o fumigaciones; las amenazas a las tradiciones propias (por ejemplo con la introducción de las nuevas tecnologías de la información); el choque entra las políticas públicas estatales y la legislación indígena o el impacto de los diferentes programas estatales ya que generan presión demográfica.

¿Qué puedes hacer tú?
¡Fórmate y conciencia a la gente de tu alrededor! Participa en los cursos y talleres que organiza el Observatorio ADPI sobre las problemáticas indígenas, fomenta la reflexión en tu entorno más cercano respecto a la vinculación entre la situación de estas comunidades y nuestro modelo de producción y consumo y promueve la acción transformadora colectiva en el Norte y en el Sur.

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Imagen de indígena Yanacona. Foto de jorgepinzonc en Flickr
Artículo publicado en Canalsolidario.org

A la Mujer Árbol y Premio Nobel de la Paz, Wangari Maathai

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La Premio Nobel de la Paz, Wangari Maathai, nos ha enseñado que el cambio es posible, si hay persistencia. La primera mujer africana en doctorarse, feminista, defensora de la paz y fundadora del Movimiento Cinturón Verde. Su muerte no nos deja indiferentes, hacemos un repaso a su historia.

En los tiempos que corren es necesario recordar a personas como la Premio Nobel de la Paz, Wangari Maathai, que falleció ayer tras su última lucha, contra un largo cáncer de huesos.

 

“Toda persona que haya logrado algo ha sido derribada varias veces. Pero todas ellas se ha levantado y ha continuado, y eso es lo que siempre he tratado de hacer.” Preciosas palabras de la activista recogidas en el web del movimiento Cinturon Verde, del que fue fundadora. Y es que Wangari Maathai nunca desistió en su intento:

 

La primera revolución, la educación
Wangari Maathai consiguió escolarizarse en una década, la de 1940, en que muy pocas niñas kenyanas iban a la escuela. Con 20 años consiguió una beca para terminar sus estudios universitarios en Estados Unidos y después en Alemania. En 1966 regresó a su país, ya independizado, pero con muchos retos por afrontar en el ámbito social. Poco después se unió a la Escuela de Medicina Veterinaria de la Universidad de Nairobi. En 1971 se doctoró, la primera mujer en África oriental y central, y se convirtió también en la primera mujer en presidir un departamento en la universidad y en ser nombrada profesora.

 

Siete árboles en un jardín
Otra revolución, de color verde, empezó con un empeño suyo, el de plantar árboles en su jardín, y con ellos las semillas del Movimiento Cinturón Verde, que se estableció oficialmente en 1977. El Green Belt Moviment- GBM ha movilizado a cientos de miles de mujeres y hombres a plantar más de 47 millones de árboles, la rehabilitación de entornos degradados y la mejora de la calidad de vida de las personas en situación de pobreza. El GBM hoy es uno de los programas de protección ambiental más potentes de África. Todo ello hizo que Maathai se ganara el apelativo afectuoso de Mujer Árbol, Tree Woman.

 

Mujeres y hombres son iguales
Pero la científica y humanista también buscó la manera de situar a las mujeres africanas en igualdad de condiciones que los hombres y luchó por la democratización de los derechos humanos. Precisamente uno de los objetivos del Movimiento Cinturón Verde fue el de mejorar la calidad de vida de las mujeres que reforestaban bosques y “vidas”, empoderándose y recuperando así la esencia de los valores vinculados a la tierra, la comunidad y la cultura.

 

Una lucha, el de la dignidad de la mujer, que vivió en carne propia. Madre de tres hijos, en 1980 se divorció de su marido, un antiguo parlamentario, que se separó de ella con el argumento de que “era demasiado educada, con demasiado carácter y demasiado éxito para poder controlarla”.

 

No hay paz sin desarrollo sostenible
El reconocimiento internacional le llegó en 2004 cuando el Comité Noruego del Premio Nobel de la Paz retó al mundo al otorgarle el Premio Nobel, ampliando así el significado de paz al de desarrollo sostenible, a una buena administración de la tierra y a la existencia de espacios democráticos. Hoy es éste un término totalmente aceptado por la comunidad, precisamente la semana pasada celebramos el Día Internacional por la Paz con una noticia que aludía a ello. Al anunciar el premio, el jurado del Nobel dijo que la profesora Maathai “se encuentra al frente de la lucha para promover el desarrollo social, económico y cultural ecológicamente viable en Kenia y en África” y elogió el “enfoque integral” de su trabajo.

 

De los árboles a la incidencia política
Además de su enemistad con la dictadura de Kenya, con diferentes gobiernos y de sus constantes visitas a la cárcel, en 1997 Maathai intentó entrar en la política keniana al presentarse a la presidencia del país, aspiración que se frustró cuando su partido retiró su candidatura días antes de las elecciones. En 2033 ocupó el cargo de viceministra de Medio Ambiente en Kenia, dónde aplicó a escala política sus teorías de desarrollo sostenible y trabajo comunitario, pero también desarrolló programas de promoción de la educación y la salud.

 

En los últimos años la profesora Maathai desempeñó un papel cada vez más importante en los esfuerzos globales para abordar el cambio climático y, concretamente, la defensa de la protección de los bosques nativos y la inclusión de la sociedad civil en las decisiones políticas, por ello, a partir de 2005 participó reiteradamente en grupos de trabajo y organismos internacionales. Además, intensificó su lucha, poniendo en entredicho el papel de las grandes fábricas y transnacionales que deterioran el ambiente y sólo buscan beneficios.

 

Legado bibliográfico
La profesora Maathai documentó su vida, el trabajo que ha llevado a cabo, y sus ideas en cuatro librosThe Green Belt Movement: Sharing the Approach and the Experience (2003), Unbowed (2006), The challenge for Africa ( 2008) yReplenishing the Earth: Spiritual Values for Healing Ourselves and the World (2010).

 

Por todo ello, y mucho más que queda por explicar aquí, le damos las gracias y le mandamos un fuerte abrazo.

¡Actúa!

Conoce mejor el movimiento Cinturón Verde. Y contribuye a que otras personas lo conozcan reenviando esta noticia o compartiéndola en redes sociales.

En su último libro, Replenishing the Earth: Spiritual Values for Healing Ourselves and the World explora los valores que subyacen en el Movimiento del Cinturón Verde y sugiere cómo se puede aplicar en otros contextos.¿Te atreves a probarlo?

En Canalsolidario.org encontraras más noticias relacionadas con Activismo o Desarrollo sostenible.

Y si quieres poner tu granito de arena y hacer un voluntariado relacionado con medio ambiente, encuentra el tuyo en Hacesfalta.org.

¿Qué es paz para ti? Comparte tus reflexiones con nosotras en los comentarios de esta noticia o escribe la tuya.

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En la imagen Wangari Maathai. Foto: Center for Neighborhood Technology en Flickr
Noticia publicada en Canalsolidario.org

 

 

9 cosas que puedes hacer para evitar una situación de violencia machista (presente o futura)

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En lo que llevamos de año ya son 25 las mujeres asesinadas por violencia machista, sólo el pasado fin de semana murieron tres. Una plaga social. ¿Qué podemos hacer? No es fácil, pero podemos contribuir para que la violencia machista pase a ser una pesadilla del pasado.

Buscando, removiendo y hablando con expertas como
María José Bueno, responsable del Área de violencia de género de laFederación de Mujeres Progresistas, o Ana Paula Silvestre, técnica de Género de la FCONGD, hemos extraído nueve acciones que podemos hacer para evitar la violencia machista y trabajar por la equidad de género.

Todas coinciden en que la ciudadanía debe participar activamente en la abolición del sexismo, esta no puede ser sólo una tarea del gobierno de turno, porque solo, no lo podrá resolver. Ahora sí, algunas ideas:

>> 1. Si crees o sospechas que alguien de tu entorno puede estar siendo víctima de la violencia machista, ¡dilo! La violencia machista la puede denunciar cualquier ciudadano o ciudadana, no sólo la propia víctima . Si estás ante una emergencia llama a la policía.
Recuerda el teléfono de atención a las víctimas de maltrato por violencia de género016.

>> 2. Desde los medios de comunicación también puedes actuar. Si eres periodista trata de visibilizar no sólo las muertes, también las penas que recaen sobre los maltratadores. Que se note que reciben castigos por sus actos. Da veracidad a los testimonios de mujeres y muestra las situaciones y perfiles que se esconden detrás de un acto de violencia machista. Puedes darle un vistazo a las Recomendaciones sobre el tratamiento de la violencia machista en los medios de comunicación.

>> 3. Quiérete. El amor debe sumarnos siempre, no restar. Actúa contra la violencia machista respetándote, respetando, y pidiendo respeto por las demás personas. La violencia machista no es algo inherente a las relaciones de pareja, es un problema estructural. Por ello, trabaja para tener una relación libre y da este mismo mensaje en tu entorno.

>> 4. ¿No estás harto/a de los anuncios que cada día nos bombardean sobre los estereotipos de belleza y los roles de género? Y ahora que viene el buen tiempo, ¡todavía es peor! ¿O de las series de televisión que siguen mostrando el ideal de amor vinculado al sufrimiento y a la eterna lucha entre mujeres? Como espectador o espectadora puedes denunciar estas informacionescontactando con las defensoras de los lectores, a través de las cartas al director o dirigiendo tus reclamaciones al Consejo Audiovisual de Cataluña o el de Andalucía. Además, desde el Instituto de la Mujer se gestionan quejas de la ciudadanía con respecto al tratamiento que se hace de las mujeres en los mensajes que emiten y publican los medios de comunicación.

>> 5. Educa a tus hijos e hijas en igualdad y valores, en autonomía y libertad para decidir sobre sus propias vidas. Regálales juguetes no sexistas. Aparte de las administraciones públicas, algunas ONG, como Movimiento por la Paz, están haciendo talleres en escuelas sobre estereotipos de belleza con padres y madres para que ayuden a sus hijos e hijas a desmitificar la imagen de la belleza femenina y a la vez puedan trabajar el desarrollo de la autoestima. Infórmate en tu escuela.

>> 6. Haz incidencia política, es necesario que las leyes sigan avanzando hacia una mayor concreción del significado de la “violencia machista” y hacia la plena reparación de las víctimas. Existen muchas campañas a las que puedes apoyar. Un ejemplo esSaca tarjeta roja al maltratador, especialmente remarcable porque motiva a la gente, tanto hombres como mujeres, a que señalen a los agresores y condenen abiertamente la violencia sexista por ser un delito ¡Y te puedes sumar desde casa!

>> 7. Únete a una asociación, ya sea en el ámbito nacional o de barrio, para trabajar conjuntamente con otras personas contra la inequidad de género. Y si eres mujer, participa aún más del espacio comunitario y aporta tu visión y experiencia en los ámbitos cotidianos de la vida en el barrio.

>> 8. Visita alguna de las exposiciones itinerantes del Instituto de la mujer y conoce mejor la situación de las mujeres en ámbitos como el laboral, social, educativo, económico, político y cultural.

>> 9. También puedes hacer cosas prácticas para integrar la igualdad de género en tu día a día. Puedes empezar con las palabras, consulta esta guía rápida para lenguaje no sexista. O puedes oponerte rotundamente a cualquier clase de violencia y hablar de estos temas con tus amistades y familiares. La violencia y las desigualdades se encuentran en todas las clases sociales y orígenes étnicos o geográficos.

¡Actúa!

Alguna cosa de este listado podrás hacer, ¿verdad? Enhorabuena!

¿Tienes otras propuestas que quieras compartir ? Pues cuéntanoslas en esta noticia. Sí!

Encuentra tu voluntariado en Hacesfalta.org, colaborando con asociaciones de mujeres.

Curratelo y escribe una noticia sobre el tema y la publicaremos en portada.

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La imagen es de la Federación de Mujeres Progresistas
Artículo publicado en Canalsolidario.org

5 claves para entender el pasado y el futuro de Costa de Marfil

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Ante un conflicto donde todo el mundo parece dividido y polarizado, hemos hablado con Albert Caramés, ex-técnico de desarme en la misión de la ONU en Costa de Marfil y colaborador del Instituto Catalán Internacional por la Paz. Nos da 5 ideas y más recursos por facilitar la comprensión.

Elecciones de noviembre de 2010
Si tomamos el resultado de la totalidad del electorado, es el real. Tanto los observadores nacionales como internacionales han asegurado que se han dado tantas irregularidades en el Norte (zona donde el consejo constitucional anuló el resultado de 7 regiones) como en el Oeste y el Sur del país. Otra cosa son las condiciones con las que se llega a las elecciones: fuertes críticas sobre los procesos de desarme y de identificación.

El país, hoy
Continúan los enfrentamientos armados entre los dos campos en la capital económica, Abidjan. Las consecuencias humanitarias y las denuncias de violaciones de derechos humanos en esta ciudad, así como en el Oeste del país, son un hecho dramático. También hace falta estar muy atentos a las consecuencias que pueda tener la detención de Gbagbo: reacciones patrióticas de la población contra la injerencia de Francia y las Naciones unidas.

Los intereses económicos internacionales
El cacao (40% de las exportaciones mundiales provienen de la Costa de Marfil) y el café son los principales activos económicos del país. El embargo de las exportaciones decretado por la Unión Europea ha sido un factor que ha llevado, como mecanismo de presión, a la asfixia económica del país. Pero la demanda de Ouattara ha hecho que la UE haya levantado estas sanciones.

Pasos para una paz duradera
Utópicamente, un gobierno de unidad, una comisión de la verdad y una refundación de las fuerzas armadas deberán ser las primeras medidas a tomar. Dada la polarización de ambos discursos, proyectado con una reacción violenta, parece un escenario lejano al fin y al cabo.

Posible mediación para resolver el conflicto
La mediación debería tomar el cariz más nacional posible, con representantes (civiles y militares) de ambas partes, así como miembros de la sociedad civil. La comunidad internacional (encabezada por la Unión Africana y Naciones Unidas, que ya han hecho propuestas), deberán tender puentes por el diálogo. Las organizaciones humanitarias, por desgracia, tienen tareas a cumplir ahora mismo, aun cuando no los permiten operar. Las ONGD se deberán centrar en el espaldarazo de tareas de gobernabilidad, promulgando una noción de cooperación más centrada en la justicia que en el paternalismo.

>> Puedes encontrar más información sobre el país puedes consultar los siguientes recursos: El proceso de paz en Costa de MarfilRetos y cuestiones pendientes un año después de Ouagadougou de la Escuela de Cultura de Paz; La lucha por el poder yEl dilema electoral africano del IECAH o la web de la misión de la ONU en la Costa de Marfil- ONUCI.

¡Actúa!

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La foto es de BBC Network Africa Broadcast a Gagnoa, Costa de Marfil
Artículo publicado en Canalsolidario.org